Hay un día en el que te levantas y te das cuenta que ya no eres la misma persona de siempre…. A ver si me explico: cuando somos pequeños pareciera que el tiempo no transcurriera, siempre estamos pensando en lo que seremos al crecer, guardamos la ilusión y la esperanza de que en un futuro habrá algo mejor que el presente, hecho por nosotros mismos, pensamos que nuestro universo estará siempre protegido y que siempre acudirá alguien a salvarnos en caso de tener algún problema. Esa etapa se va extendiendo por muchos años y sin darnos cuenta ya somos adultos y nos encontramos viviendo de alguna forma ese sueño, pero no nos damos cuenta, nos sentimos inmersos en nuestros propios problemas que vamos resolviendo solos y que pensamos también que nos llevana un futuro mas prometedor y mejor, aquí no esperamos la mano salvadora, somos nosotros mismos que sin darnos cuenta vamos viviendo, pero de pronto despiertas y ves que ya todo está resuelto, que la vida está dando vueltas por sí misma, y que uno está en un lugar en el que ya no hay mas alternativas posibles, lo que ibas a hacer ya lo hiciste, lo que dejaste de hacer pareciera que ya es demasiado tarde para intentarlo y te quedas estancado en un limbo que no pareciera tener salida.
Quiero escribir, me siento aquí escribo estas líneas tontas, que luego al leerlas me parecen mas tontas aún y al cabo de un rato ya me desilusiono y no quiero seguir haciendo nada….
Con esa manera de pensar estoy quedándome sola, triste, sin amistades, sin motivaciones, entonces es en ese momento que siento mi rostro triste y flacido, mi cuerpo debil, mi apariencia fea y comienzo a pensar que estoy vieja, acabada, sin deseos de competir en el mundo….
No me gusta sentirme así, no es una condición que me caracteriza, se que debo superar esta sensación o acabaré anciana antes de tiempo, por eso intento a través de estas líneas, expresar lo que estoy sintiendo y cual sesión de psicoanálisis procurar un alivio o un desahogo que me rescate.
No hay comentarios:
Publicar un comentario